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Title

State Forestry Incentives and Community Stewardship: A Political Ecology of Payments and Compensation for Ecosystem Services in Guatemala’s Highlands

Abstract / Resumen / Resumo

Many payments for ecosystem services (PES) programs in Latin America aim to provide motivation for environmental protection through valuing services and providing funds for local development. This article focuses on rapidly expanding state-run Guatemalan forestry incentive programs to show the complexity of this form of PES that compensates participants for good forest management practices. Using a political ecology approach, we investigate the impacts of these incentives on rural Guatemalan participants with regards to local benefits and resource access in two highland townships. Rural participants, through good forest management, have seized the opportunity to receive payments for their preexisting conservation efforts and mobilized community organizations to enroll. Program participants continue to benefit from their land after program enrollment, but participation also opens traditionally indigenous-managed forests to technocratic state control. The program can bring state development funds to impoverished rural households, but only for a limited time and mainly to male heads of households. We argue that for these participants, the non-market forestry incentives demonstrate greater flexibility to meet small landholder needs, a result not often found within market-based PES programs focused on the production of specific ecosystem services. This research offers important insights for the United Nations initiative for Reducing Emissions from Deforestation and forest Degradation (REDD+) by highlighting the social and ecological benefits of community and indigenous-based forest stewardship and the importance of widespread distribution of REDD+ funds to landholders already engaged in sustainable forestry activities.

Muchos programas de pagos por servicios ambientales (PSA) en América Latina persiguen motivar la protección del medio ambiente por medio de la valuación de los servicios que generan para la sociedad, y a través de ello proporcionar fondos para el desarrollo local. Este artículo se enfoca en los programas de incentivos forestales de Guatemala los cuales han experimentado una rápida expansión. Nuestro análisis pretende mostrar la complejidad de una modalidad de PSA que compensa a los participantes por buenas prácticas de gestión forestal. Desde el enfoque de la política ecológica, investigamos el impacto de estos incentivos con respecto a los beneficios para los participantes locales y el acceso a los recursos en dos municipios del altiplano. Los participantes en el área rural a través del buen manejo de los bosques, han aprovechado la oportunidad de recibir pagos por esfuerzos de conservación preexistentes motivando también a organizaciones comunitarias a inscribirse a estos programas. La inscripción en los programas no obstaculiza la continuidad en los beneficios que resultan de sus tierras, pero la participación en el PSA también implica la apertura de los bosques manejados tradicionalmente por indígenas al control estatal tecnócrata. Los programas pueden incrementar los ingresos de los hogares rurales en pobreza por un tiempo limitado pero con frecuencia estos programas privilegian a los hombres jefes de familia que poseen tierras suficientes para la inscripción. Nuestro argumento es que para estos participantes estos incentivos forestales no mercantilizados pueden tener la flexibilidad para satisfacer las necesidades de los pequeños poseedores de tierra, un resultado que no se encuentran en los programas de PSA basados en el mercado y enfocados en la producción de servicios ecosistémicos específicos. Esta investigación puede ofrecer indicios importantes para el programa de REDD+ (United Nations initiative for Reducing Emissions from Deforestation and forest Degradation), ya que destaca los beneficios sociales y ecológicos de la administración comunitaria e indígena de bosques y la importancia de priorizar la distribución amplia de los fondos REDD+ a los poseedores que mantienen actividades forestales sostenibles.